miércoles, 10 de septiembre de 2008

Río Traiguén y zona de catástrofe

Con gran preocupación de los habitantes del Barrio Bajo Traiguén, de todos los vecinos de Victoria, en especial por muchos de los primeros indignados por lo que consideran estar abandonados de autoridades de todas las jerarquías sean estas edilicias y/o parlamentarias, el río Traiguén se desbordó causando enormes daños a propietarios de viviendas, arrendatarios y otros habitantes del Bajo Traiguén. En una carta muy drástica a este Diario Virtual un vecino las emprendió con términos de grueso calibre en contra de estas autoridades, por lo que consideran abandono y lenidad que pone en entredicho sus competencias en el tema.
En un editorial anterior se dijo que: «el Traiguén nos pasó la cuenta». Y así fue en efecto. Después de un verano combativo de autoridades edilicias con el poder central y de los sufridos habitantes que viven en sus riberas. Más tarde visitas de autoridades regionales, de CONAMA; quienes lo único que hicieron fue emitir un documento en donde declaró a la industria lechera como la causante de la contaminación de sus aguas. Hubo trabajos de maquinaria pesada contratados por la Municipalidad, pero no llegaron recursos y los servicios del gobierno regional tampoco los pusieron para canalizarlos en todo el trecho, limpiar sus riberas y eliminar las contaminaciones de una vez por todas. El problema quedó allí con toda la suciedad acumulada en el verano; hasta que hace pocos días atrás se desbordó trasladando hasta las excretas al interior de las casas.
La Región de La Araucanía ha sido declarada zona de catástrofe con los furiosos temporales de la semana pasada, hubo visitas desde la Presidenta Michelle Bachelet, Ministro del Interior, Subsecretarios y otros jefes de servicio. Los damnificados creen que estas visitas importantes les enviarán recursos, ante el peor temporal en 30 años; por supuesto se han distribuido cajas con alimentos, carbón, fardos de pasto y 30 mediaguas a las familias más afectadas.
Las viviendas hasta el domingo seguían bajo el agua, un total de cuatro mil casas en riesgo de demolición, 6.000 hogares con daños menores. Son 26 mil personas damnificadas, 1.476 albergadas y hasta 5 muertos. Necesitan ayuda del gobierno, y para el sector agrícola se destinaron 5 mil millones de pesos, fardos de pasto y ayuda a agricultores.
Como victorienses estimamos que en el catastro de estas calamidades, porque así son «calamidades públicas», se incluya el mejoramiento integral del cauce del río Traiguén desde la planta de agua potable, hasta mucho más al oeste de la planta de tratamiento de aguas servidas. Ello dará un respiro a estos sufridos habitantes del sector que año a año, invierno y verano deben soportar este escarnio no sólo a su respeto como personas, sino a su salud personal, de su familia y de todo el ambiente victoriense.
El Fisco debe disponer de los recursos necesarios para este hecho que nos afecta, como los de la región «zona de catástrofe».

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