miércoles, 17 de septiembre de 2014

Estamos listos pa’l 18: La Cerveza victoriense se hace espacio

Con tres tipos de cervezas, la producción de Ingeborg Meier se ha posicionado en diversos comercios de la región como una interesante alternativa en el mercado cervecero, uno de los más emergentes en toda La Araucanía.
Victoria.- Uno de los emprendimientos más atractivos que tiene la comunidad victoriense es el que tiene Ingeborg Meier, joven victoriense de 24 años, productora de Cerveza Victoria, brebaje artesanal que otorga satisfacción y placer (y una eventual resaca en caso de ingesta desmedida) a sus consumidores. ¿Cómo surgió la iniciativa de empezar a fabricar cerveza artesanal, acá en Victoria? En primera instancia, la idea fue de mi pareja, con el propósito de buscar alguna cerveza que fuese distinta a lo tradicional. Era para consumo propio y para las amistades. Después nos fuimos dando cuenta que esto sí funcionaba. Partimos de nada. Empezamos a investigar en internet, vimos vídeos, hicimos contactos con cerveceros y maestros del área. ¿Cómo fue el proceso de las primeras cervezas? Las primeras cervezas no eran la octava maravilla, porque comprábamos los kits armados, eran recetas estándar. Después que fuimos aprendiendo de lo que era la elaboración, o en qué momento uno añadía el lúpulo a la cerveza, los tipos de malta, ahí comenzamos nosotros a crear nuestras recetas, a modificarlas a gusto nuestro y en base a eso fuimos viendo como reaccionaba el público. ¿Cuándo empiezan con el embotellado y los primeros negocios? cervezasCuando hicimos para consumo propio, eran botellas de a litro que le sobraban a los amigos. Mi familia en algún momento tuvo un restaurant, entonces también tenían muchas botellas guardadas, así que ahí las lavamos, las sanitizamos y las ocupamos, pero eso era para el consumo nuestro. Después fuimos comprando las botellas, ahora nos asociamos con productores locales, que nos acogieron, entonces cuando ellos compran traen un camión, con pallets, para todos los cerveceros de La Araucanía y alrededores, y ahí nos incorporaron a nosotros, para abaratar costos. ¿Cuándo empiezan a dar los primeros pasos comerciales? De los dos años que llevamos, hace seis meses empezamos a comercializar a restaurantes. Uno de los primeros clientes más formales fue el centro turístico Yukatán. Con ellos empezamos y vendíamos una caja al mes, después dos y después cuatro cajas. Va mucho en cómo ella lo vende. La dueña (Katherine) se acerca a los clientes y les ofrece. Somos la única cerveza artesanal que ella tiene. Nos pidió un pendón grande con la marca, un mueble rústico de madera para exhibirla, y a medida que nosotros vamos teniendo recursos, la vamos a ir abasteciendo de marketing. ¿Cuáles son las variedades que ofrecen? Son tres variedades, que las hicimos para la primera expo del cordero. Ese fue el primer paso, antes de llegar a los restaurantes. Trabajamos con la Amber Ale, una cerveza un poco más amarga, a la que le dimos nuestro carácter hasta llegar a un producto más amargo, porque le añadimos mucho lúpulo. Después seguimos con una cerveza negra, tipo Stout, que es con maltas negras, tostadas y de chocolate. Nosotros quisimos añadirle café de trigo, elaborado por la gente de Victoria. Ese fue el plus de esa cerveza. Después hicimos una cerveza Cream Ale, que es suave y ligera, y la gente encuentra que es lo más parecido a las cervezas convencionales, pero con más cuerpo y más sabor. La gente que quisiera probar la Cerveza Victoria, ¿tiene que dirigirse a los restaurants? Nosotros estamos ahora comenzando a ver el tema de Facebook, pero por teléfono nosotros podemos hacer entrega al detalle o al por mayor. Hay personas que nos han dicho “probamos tu cerveza y queremos una caja”, y se la vamos a dejar a domicilio. Sus perspectivas para este 18 y para más adelante, ¿cómo han planificado crecer? Estamos tratando de crecer de una manera muy rápida. Nos tocó pasar de hacer 40 litros diarios, a ahora hacer 100 litros y más. Nos tocó crecer de un día para otro. Ya estamos en Victoria y Malalcahuello y la meta es seguir, a Angol, la Zona Lacustre, camino a Renaico tenemos propuestas de negocios. En algún momento nos acercamos a Renaico, pero no lo concretamos porque en Malalcahuello fue tan grande la demanda, que no íbamos a dar abasto en el sector de Angol y Renaico. Para cerrar, Ingeborg Meier hace un llamado a la gente para que pruebe la Cerveza Victoria y afirma que “esperamos que todos puedan probarla, acá en Victoria tenemos dos puntos de venta por el momento, y esperamos que sea de su agrado. Cualquier crítica puede ser recibida mediante Facebook, espero que no se arrepientan de probar el producto”. La cerveza está disponible en Taberu y en Entre Amigos.

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