miércoles, 21 de octubre de 2009

Despidamos la crisis económica

Santiago.- De tanto escuchar, leer y discutir al respecto, es que podemos afirmar que ya estamos bastante bien informados respecto de la crisis económica que nos afecta y así mismo certificar que a diario somos testigos de las medidas que se adoptan por parte del Gobierno y del sector privado, por resolver los diversos problemas que se generan con estas adversidades que repercuten negativamente en la economía, la productividad y el empleo, por ello consideramos que es evidente la necesidad de establecer una mesa de conversación público-privado en cada capital regional, quizás incluso en cada comuna si el caso lo amerita, para intercambiar puntos de vista, información y lograr acuerdos que permitan disminuir riesgos, mantener empleos e idealmente crear oportunidades laborales, es decir, aplicar de la mejor manera posible eso de que la crisis puede transformarse en una oportunidad. Basta que las autoridades y los representantes del mundo privado se den el tiempo para sumar a las medidas nacionales, sus propios acuerdos. Sus propias propuestas. Y es aquí donde se requiere coordinar un conjunto de acciones público-privadas que relacionen a las 16 comunas que conforman toda la Provincia de Malleco y que vean las formas de disminuir costos, asegurar fuentes de trabajo y ofrecer apoyo a la producción y comercio. El comportamiento de la crisis aparentemente ha sido más complejo en ciertas regiones del país, pero por sobretodo en la de La Araucanía. Una Región fuertemente dependiente de la inversión pública, de ahí que por eso, este tipo de acuerdos e iniciativas cobran un tremendo valor en términos de oportunidades y capacidades. Ello porque estamos seguros en que hoy se pueden implementar estrategias innovadoras que -por un lado- vayan reduciendo esa dependencia -en tanto por otro- el poder generar reales y eficaces confianzas público-privadas.
Así como certidumbre laboral y de paso la anhelada estabilidad económica. Los problemas ya los conocemos, baja de las ventas en el comercio y mermas significativas en prácticamente todas las actividades productivas, dificultades para acceder a líneas de crédito. Alta tasa de desempleo y la problemática por el endeudamiento, entre otras. Por otra parte lo que no sabemos es cuánto tiempo más durará esta crisis y los efectos finales o retroactivos que esta provocará.
Así mismo reconocemos también que en varias partes de la Provincia, existen más empresas más dispuestas a cumplir con su responsabilidad y rol social. Del mismo modo, trabajadores más comprometidos con sus fuentes de trabajo. Ahora bien si existe un servicio público interesado en mantener la estabilidad necesaria y la voluntad de este por minimizar los efectos de la crisis. Creemos que estos deben ser aplicados con mayor celeridad y evidente efectividad. Los trabajadores no pueden esperar.
Los agricultores de Malleco, los comerciantes y el ciudadano común tampoco. Sabemos del empeño del Gobierno, pero certificamos a su vez que tales empeños se ven entrampados por el excesivo aparataje burocrático. Hoy -más que otras veces- en un nuevo año electoral se realizan más anuncios que en épocas normales, es por lo mismo que estos debiesen trascender en el tiempo e instaurarse como una política sostenida y proactiva.
Hoy se necesita fortaleza económica, pero también lealtad y compromiso laboral. Se necesita innovación, pero también confianza desde la banca para no hacer del crédito un servicio casi inalcanzable para los emprendedores y emprendedoras. Tal accionar debe ajustarse a cada realidad y no sacar mezquino provecho al oportunismo que ofrece la mentada crisis. Todos deben ceder. Todos y todas deben dar más que nunca para poder junto dar cara a estas turbulencias sin temor a un desastre. Alejados de todo pesimismo y con la fuerza que nos caracteriza como Nación hija del rigor.

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