viernes, 14 de noviembre de 2014
Entrevista: Escritora nacional Edith Mützel Rodríguez lanza su libro “La flor de la memoria mía”
Victoria.- (Manuel Burgos Lagos, Periodista)
Próxima a lanzar aquí su nuevo libro “La Flor de la Memoria Mía”, Edith Mützel Rodríguez habla de su trabajo literario, de cómo ha recuperado material disperso para reponerlo y dar nacimiento al texto próximo a lanzar.
Interesante resulta su opinión, respecto de la reacción de “huincas” y “peñis”, relativo a su libro “A la Sombra de los Coigües”, al igual que la ponencia que incluiría al ser invitada a dictar una Clase Magistral en esta ciudad.
Una mirada retrospectiva de su vida literaria, que le deja, ¿hay algo aún no cumplido?
Hubiere deseado tener más tiempo para escribir. Mi trayectoria literaría me ha proporcionado alegrías, pero también he sufrido carencias. Alegría porque varias veces experimenté la certeza plena de haber sido capaz de expresar limpiamente, libremente, sin trabas, lo que pensaba o sentía.Pero, también me entristece no haberme involucrado más en la tarea de escribir.
“Ningún día sin una línea” recomendaban los maestros del latín. El escritor nato, el absoluto, debe respirar, vivir, pensar, empaparse de literatura. Para el escritor 100% describir su entorno, su aldea, su ser íntimo es tarea de todos los días.
Para mí – como seguramente lo es para muchas mujeres que escriben- no fue eso lo primordial. Antes estaba la familia, los siete hijos, el hogar, la profesión. Por eso me considero una “escribidora” antes que una escritora. Ahora que gozo de todo el tiempo ocioso del mundo (recuerdo mis noventa y tres años y me corrijo), ahora que el poco tiempo que me queda es de ocio total, debo cada día recuperar recuerdos, contarlos, cantarlos, apreciarlos y compartirlos.
¿Cómo nace “La Flor de la Memoria Mía”?
La “Flor de la memoria mía” nace precisamente más tardíamente de ese deseo, y también de un ataque de orden que me ha dado por recuperar papeles. Antes, mi madre lo hacía por mí ¿Me creerá que ni siquiera tengo los ejemplares de la revista El Peneca donde cada semana durante cinco años trabajé y escribí?. A raíz del concurso Luis Vulliamy 2014, me pareció que era hora de juntar lo que andaba desperdigado, lo antiguo y lo nuevo, y lo estrictamente literario. En cuanto a lo escrito, relacionado con mi profesión, sí conservo los diez títulos de los textos para la enseñanza del idioma inglés y los de sobre psicología del adolescente.
¿Ha sabido de reacciones de huincas y peñis, sobre el libro “A la Sombra de los Coigües”?
Con respecto a la novela “A la sombra de los Coigues”, recibió crítica favorable de los “winkas”. Por algo la Embajada Suiza costeó la Tercera Edición, hoy totalmente agotada. Si Dios me da vida espero sacar la cuarta edición, enriquecida con un apéndice sobre la situación legal y los contratos de los colonos con el Estado chileno escrito por Paulette Monnier Berner, más un segundo prólogo del historiador y profesor de Derecho de la Universidad de Concepción don Sergio Carrasco. El prólogo estrictamente literario es de Floridor Pérez, que suele asomarse por Victoria.
“Ignoro la reacción de los “peñis” pero en el relato hay cariño y respeto por las creencias y la forma de concebir la sociedad de la etnia. Sé que una alta autoridad de origen mapuche gustó de la poesía “La colona”, pero esa aparece en la “Flor de la Memoria Mía”.
Si los círculos literarios y culturales de Victoria la invitaran a una clase magistral ¿cuáles serían los ejes de su ponencia?
No creo que me vayan a invitar. Yo preferiría un convite a una “parla” tomando tecito con sopaipillas, entuncadas con mermelada de mosqueta.
Finalmente, pasa revista a la galería de escritores victorienses de la Frontera, rememorando sus nombres y saludándolos con emoción y cariño….
“Quiero recordar con emoción y cariño a tantas personas que escriben y muy bien en Victoria. Deseo evocar la figura y la empatía que tuvo siempre con la gente de letras don Tránsito Bustamante. Su nombre se agrandará con el tiempo. Aportó con sus investigaciones en la historia de la zona, y siempre brindó espacios en su periódico para que poetas, narradores, ensayistas, dieran a conocer sus escritos. Recuerdo sus “Trazos literarios” páginas generosas y hospitalarias. Cuantas mujeres se expresaron en “Mosaico”, otro intento feliz.Victoria ha sido fértil en producir gente de letras. Sé que muchos nombres se me van a quedar en el tintero, perdónenme, la memoria es frágil.
Nunca he olvidado los amenos escritos de Aner Padilla y Hugo Avila, Alex Sepúlveda, Mario Esparza, Gabriel Servantí, sus juegos de palabras. Su hija Nadia heredó la gracia. Recuerdo a Hugo Valdés Ormeño, los deliciosos versos de Luisa Zavala, la sobriedad de Nelly Hoffer, la fuerza y pasión de María Martínez, Raquel San Martín, el poeta y sacerdote Francisco Ibañez, todos han marcado huellas, aplausos para la espontaneidad, gracejo y uso del hablar campesino en los escritos de Jaime Marín Marchant. Ahora lidera la lista de best sellers el exitoso victoriense Francisco Ortega. ¿Cuántos más vendrán?. Victoria alberga, albergó y albergará talento literario. Ojalá que surjan también figuras como Tránsito Bustamante que abrió espacios, páginas y oportunidades.
Deja una amplia invitación al programa de esta semana cuando concluye : “Ojalá pudiéramos vernos el Viernes 14 a las 19.00 horas en el Centro Cultural Waldo Orellana. Será un privilegio reencontrar a viejos amigos, ex alumnos y tanta gente querida y dilecta con quienes tuve el privilegio de alternar en Victoria.
….La “Flor de la Memoria Mía” se verá enriquecida”
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario